Microsoft ha anunciado que hoy estará disponible la versión definitiva de su programa de seguridad Microsoft Security Essentials. Un antivirus que está provocando grandes dolores de cabeza en los directivos de las empresas que desarrollan aplicaciones de seguridad. Microsoft está encontrando algunos baches en mercados como el de los navegadores, en el que las batallas antimonopolio y el ingenio y la buena calidad de los productos de sus rivales está restando cuota de mercado al Internet Explorer. Con MSE los de Redmond buscan nuevos caminos, como el emprendido con el buscador Bing.

Con Microsoft Security Essentials Microsoft aterriza en un mercado en el que apenas había tenido presencia y que provocará un gran revuelo. Los fabricantes de programas de seguridad tendrán que ponerse las pilas como se las pusieron los desarrolladores de navegadores para enfrentarse a la temible maquinaria de Microsoft. Y esto son buenas noticias para los consumidores, que veremos cómo evolucionarán los antivirus para ofrecer soluciones mejores que las de Microsoft. La diferencia con Internet Explorer es que MSE no se incluye en la instalación de Windows, pero tratándose de un producto gratuito, de calidad (según expertos de seguridad, como veremos) y avalado por una empresa como Microsoft todos los augurios de los analistas prevén descargas masivas.

Por otro lado, hay 2 cosas en Microsoft Security Essentials que probablemente traerán un poco de polémica. Primero,  nos pide que nuestro S.O. pase la validación WGA, esto quiere decir que si tu sistema operativo no es, por decirlo de alguna forma, legal tendrás problemas para poder utilizarlo. Además, al igual que Windows Defender, MSE envía datos a Microsoft acerca del software malicioso que es detectado en nuestro PC. Esto en principio no es malo, pero podría molestar un poco a los talibanes de la privacidad, ya que el envío de información personal no se puede desactivar.

Se trata de la versión definitiva, ya está disponible para su descarga y puede descargarse en ocho idiomas y 19 países.

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Leo en el blog de Vicent Cubells que da un tono de humor respecto a la adopción de software libre por parte de las empresas tanto públicas como privadas. Como está en catalán me permito la libertad de hacer una traducción:

Ley de Stallman-Torvalds:

Cualquier empresa que quiere cambiar sus sistemas informáticos a Linux, volverá a Windows con una velocidad directamente proporcional al software propietario que use en su trabajo diario e inversamente proporcional a la dificultad que tenga para conseguir software ilegal.

Corolario de Cubells:

Esta ley es aplicable tanto a empresas privadas como públicas.

Y me parece totalmente cierto.

La red de redes está de aniversario. Nada podía hacer presagiar a la veintena de personas congregadas el 2 de septiembre de 1969 en un laboratorio de la Universidad de California que se encontraban ante un acontecimiento histórico: el primer intercambio de información entre dos ordenadores.

Poco después, el 21 de noviembre de 1969, surgía la red Arpanet, que establecía el primer enlace entre las universidades de UCLA y Stanford por medio de la línea telefónica conmutada. Ya en la década de los 70 se crearían los correos electrónicos y los protocolos de comunicaciones TCP/IP, que facilitaron la conexión de varias redes. Sin embargo, su transformación en instrumento de la vida diaria no llegaría hasta 1989, cuando un grupo de físicos del CERN de Ginebra crea el lenguaje HTML y construye, al año siguiente, el primer cliente web, llamado WorldWideWeb (www), y el primer servidor web. La revolución tecnológica estaba servida.

En la década de los 90, Internet comenzaba a convertirse en un elemento más de la vida cotidiana, aunque su llegada masiva a los hogares no se produciría hasta ya entrado el nuevo siglo. Hechos tan comunes como leer noticias en un periódico, consultar una guía telefónica o un callejero, comprar unas entradas para un concierto o contratar unas vacaciones dejaban de implicar un desplazamiento físico y podían realizarse desde el salón de casa.

Comodidad y ahorro de tiempo

Y es que la comodidad y el ahorro de tiempo que implicaba la nueva herramienta se convirtieron en los motores de su difusión por todo el mundo. Buscar un piso dejaba de requerir necesariamente desplazarse a una agencia inmobiliaria; realizar una transferencia no exigía esperar el turno en un banco o confirmar el borrador de la declaración de la renta no suponía trasladarse a la Agencia Tributaria.

Pero sus utilidades no se restringían a la esfera personal y muy pronto se convirtió en un elemento esencial del ámbito académico y laboral. Estudiantes, periodistas, médicos, documentalistas y colectivos de todo tipo se conectan cada día para consultar su correo electrónico, actualizar su página web y buscar información relativa a su actividad profesional. El abanico de posibilidades que ofrece Internet es cada vez más amplio, como demuestran las redes sociales, que permiten agilizar las relaciones y el reencuentro con personas con las que se había perdido el contacto.

No obstante, a pesar de sus innumerables ventajas, la Red continúa despertando suspicacias de no pocos usuarios. El miedo al fraude hace que todavía muchos prefieran realizar físicamente sus gestiones personales o que vean peligros al realizar compras a través de Internet.

Visto en 20minutos.es